Miomatosis uterina:es una condición causada por fibromas uterinos (también denominados comúnmente miomas, leiomiomas, y fibromas) que son tumores benignos (no cancerosos) que creen dentro del tejido muscular del útero.

Estos tumores se componen de las mismas fibras musculares del útero pero con una mayor densidad.

Lo miomas, generalmente tienen una figura redonda o semi-redonda, pueden variar de tamaño siendo en algunos casos más pequeños que una moneda, y en otros, más grandes, llegando en casos complejos a tener el tamaño de un melón.

Aproximadamente 3 de cada 10 mujeres de 35 años o más, tienen miomatosis uterina, la mayoría no presentan síntomas y suele ocurrir con mayor frecuencia entre las mujeres de descendencia afroamericana.

Sintomas EXPLICADOS AL DETALLE aqui

Causas probables

Causas Hormonales – Hormonas Endogenas

Hasta ahora, causa exacta de la miomatosis uterina es desconocida, pero se sabe que las hormonas como los estrógenos y la progesterona parecen que tiene un papel relevante en su crecimiento.

El cuerpo de la mujer produce altos niveles de estas hormonas durante los años en que tiene menstruación y menos cuando entra a la edad en que esta desaparece (menopausia).

La miomatosis uterina deja de causar síntomas y los miomas tienden a disminuir de tamaño pero las terapias hormonales pueden hacer que los síntomas persistan

En un informe del Centro de Salud de la Mujer y el Hospital St. Francis, manifiesta que los miomas uterinos son los tumores más comunes del tracto reproductivo en las mujeres en edad reproductiva. lo que demuestra su dependencia de los esteroides ováricos.

Por otro lado, en comparación con el tejido normal circundante, los fibromas contienen niveles más altos de receptores de progesterona y estrógeno y son más sensibles a la estimulación hormonal

El Estradiol, un tipo de estrógeno, promueve la replicación de células fibroides, mientras que la progesterona bloquea la muerte de las células fibroides.

Estos efectos combinados pueden dar lugar al crecimiento de tejido fibroso.

Que es un tumor benigno y un tumor maligno?

Un tumor es una masa de tejido que no sirve para ningún propósito útil y vive a expensas de otros tejidos sanos.

Tumor Benigno:

En el caso de la miomatosis uterina que es básicamente la aparición de tumores en el útero estos son benignos porque no se extienden a otras partes del cuerpo. Crecen más lentamente que los tumores malignos, no vuelven a aparecer una vez eliminados (con excepción de algunos tipos de miomas) y son menos propensos a causar problemas de salud. Eso no significa que se deben ignorar pues en el caso de la miomatosis uterina algunas clases de fibromas pueden convertirse en tumores malignos.

Tumor Maligno:

El tumor maligno básicamente es cáncer y en esta clase de tumor, las células cancerosas pueden separarse del tumor maligno y entrar en el sistema linfático o al torrente sanguíneo. Esta es la forma en que el cáncer original se disemina por el cuerpo causando otros canceres, a esto se le denomina metástasis.

Además, en comparación con el tejido uterino sano, el tejido fibroso contiene niveles más elevados de aromatasa, enzima que convierte la testosterona en estrógeno.

Esto puede conducir a niveles más altos de estrógeno en el tejido fibroso, lo que puede estimular aún más el crecimiento de los fibromas.

Otras causas

Las anomalías genéticas, alteraciones en el factor de crecimiento (proteínas formadas en el cuerpo que controlan la velocidad de crecimiento) extensión y proliferación celular, anomalías vasculares (vasos sanguíneos) y repuestas anormales a lesiones, han sido otros factores sugeridos como causas en el desarrollo de miomatosis uterina.

Factores de Riesgo

Peso corporal

Las mujeres que pesan más de 78 kilos tienen 3 veces mayor riesgo de desarrollar miomatosis uterina que las mujeres que pesan menos de 55 kilos.

En un estudio, las mujeres con fibromas fueron significativamente más propensas a tener un mayor índice de masa corporal en comparación con las mujeres sin fibromas uterinos.

El tejido graso convierte la testosterona en estrógeno, y la obesidad puede conducir a niveles disminuidos de una glicoproteína llamada globulina fijadora de hormonas sexuales SHBG (del inglés Sex Hormone Binding Globulin), dando como resultado una mayor cantidad de hormonas no unidas (activas).

Estos efectos combinados resultan en más estrógeno y progesterona dentro del útero, lo que puede conducir al desarrollo fibroide.

Historial familiar y genética

La historia familiar también es un factor clave ya que a menudo se presentan historiales de desarrollo de fibromas e mujeres en la misma familia. En un estudio publicado por el Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Oulu, Finlandia, se concluye que:

Existe una diferencia significativa en los casos con antecedentes familiares y no familiares. En los casos con antecedentes familiares, los sujetos tienen cuatro o más miomas, mientras que en los casos no familiares al fibroma es único y grande.

También existe evidencia de que mujeres que tienen un pariente de primer grado con fibromas uterinos tienen una probabilidad 2,5 veces mayor de desarrollar miomatosis uterina.

Además, los gemelos idénticos tienen más probabilidades de tener fibromas que los gemelos no idénticos.

Etnicidad

Como se citó arriba la etnia es un factor importante en la aparición de miomatosis uterina, pues las mujeres afroamericanas son dos a tres veces más propensas a desarrollar miomatosis uterina en sus 20 años en contraste con mujeres caucásicas con miomatosis uterina que comienzan a desarrollar los síntomas enlos 30 y 40 años.

Aunque las razones precisas de este fenómeno no están claras, se cree que se debe a los altos niveles de aromatasa en el propio tejido fibroso ya que se ha demostrado que el tejido fibroide de mujeres afroamericanas contiene niveles más altos de aromatasa que el tejido fibroide de mujeres caucásicas y japonesas.

Edad

La miomatosis uterina no se ha observado en niñas que no han alcanzado la pubertad y en raras ocasiones las adolescentes desarrollan la enfermedad.

Otros factores que los investigadores han asociado con un mayor riesgo en el desarrollo de miomatosis uterina incluyen las mujeres que han tenido su primer periodo menstrual antes de la edad de 10 años (Menarquia).

En una revisión publicada por el International journal of fertility en agosto del 2015 sobre la Epidemiología de miomas uterinos, se informa que estas mujeres tienen mayor riesgo de desarrollar fibromas uterinos debido a que durante su vida, han estado expuestas durante más tiempo a los esteroides ováricos, hormonas que se producen en la ovulación.

Habitos y estilo de Vida

En un estudio publicado en el 2004 realizado en mujeres afroamericanas, el riesgo de desarrollar miomatosis uterina se asoció positivamente con el consumo de alcohol, especialmente cerveza.

En un estudio publicado en el 2010 se asocia el tabaquismo con el desarrollo de algunos subtipos de leiomiomas uterinos.

Embarazo

En muchos casos el estrógeno tiende a estimular en crecimiento de los miomas ya que durante el embarazo los miomas aumentan hasta en un 30% y se reducen después del parto.

En general la miomatosis uterina es bastante común y ocurre hasta en un 50% de las mujeres, la mayoría de las veces esta condición no presenta síntomas o problemas de consideración hasta el punto que muchas mujeres con fibromas uterinos no son conscientes de su presencia.

Hipertensión

Un estudio realizado en más de 104.000 encontró que el riesgo de desarrollar fibromas se incrementó en un 8 al 10% por cada 10 mm Hg de aumento de la presión arterial diastólica.

Se plantea la hipótesis de que este aumento puede ser causado por la liberación de citocinas en el músculo liso del útero.

Síntomas

Sangrado menstrual abundante

La mayoría de las mujeres con miomatosis uterina no presentan síntomas, sin embargo, el sangrado uterino anormal es el síntomas más común de los fibromas.

Si los miomas están cerca de la pared uterina o intervienen con su flujo sanguíneo a la mucosa, pueden causar periodos menstruales abundantes, dolorosos, prolongados y también pueden aparecer manchado entre menstruaciones.

Las mujeres con sangrado excesivo debido a la miomatosis uterina pueden desarrollar anemia, y los fibromas uterinos que están deteriorándose pueden causar dolor severo y localizado.

La miomatosis uterina puede causar una serie de síntomas dependiendo del tamaño y ubicación de los fibromas dentro del útero y de su cercanía a otros los órganos pélvicos adyacentes.

Otros síntomas de la miomatosis uterina pueden incluir:

Aumento de peso

Dado que los fibromas pueden crecer desde el tamaño de una pelota de golf hasta el tamaño de una sandía, no es extraño que una mujer con fibromas grandes experimente aumento de peso.

Dolor o presión en la pelvis

Este síntoma aparece como consecuencia de la presión ejercida sobre otras estructuras en el área pélvica debido al volumen o peso de los fibromas.

Dolor en la parte posterior de las piernas

Aparece cuando los fibromas ejercen presión sobre los nervios que se extienden desde la pelvis hasta las piernas.

Micción frecuente

Este es un síntoma bastante común que aparece cuando el fibroma uterino presiona la vejiga o sus áreas adyacentes, y dependiendo de la ubicación y la intensidad de esta presión, el síntoma puede evolucionar a incontinencia urinaria o retención de la orina.

Estreñimiento

Este síntoma aparece debido a los cambios en el metabolismo y la hidratación del cuerpo, generados por los fibromas uterinos y en algunas ocasiones se acompaña de presión sobre el recto con dolor durante la defecación. El estreñimiento también puede ser un efecto secundario de los suplementos adoptados para el tratamiento de la anemia causada por el sangrado excesivo.

Dolor de espalda

Debido a un abdomen anormalmente agrandado, la estructura muscular de la espalda se ve sobrecargada causando dolor. El abdomen agrandado suele confundirse con aumento de peso o embarazo.

Dolor durante las relaciones sexuales

Se debe a la presión ejercida sobre el fibroma durante la relación debido a su ubicación.

Problemas reproductivos

A pesar de que la miomatosis uterina no interfiere con la ovulación, algunos estudios sugieren que puede afectar la fertilidad y llevar a resultados de embarazo más pobres. En el caso de los miomas o fibromas mucosos (que deforman la cavidad interior del útero) estos están fuertemente asociados con la disminución de la fertilidad, aborto involuntario recurrente, o parto prematuro durante el embarazo.

Diagnostico

El médico puede sospechar la presencia de fibromas uterinos si la paciente tiene sensación de plenitud pélvica, incremento o prolongación de la menstruación, o está experimentando infertilidad.

En ocasiones, los fibromas son diagnosticados durante exámenes pélvicos de rutina.

Con el fin de confirmar la presencia de fibromas uterinos, los médicos generalmente utilizan uno o más procedimientos de diagnóstico:

Ultrasonografía

La ecografía (ultrasonido) es la herramienta de diagnóstico más utilizada para diagnosticar la miomatosis uterina, debido a su disponibilidad y relativo bajo costo.

Sin embargo, la precisión y capacidad de diagnóstico de la ecografía depende en gran medida de la experticia del técnico que realiza la exploración, y las imágenes que proporciona la ecografía no son tan consistentemente reproducibles como las de la resonancia magnética (MRI).

La ecografía puede ser de tipo transabdominal o transvaginal, sin embargo, la precisión del diagnóstico mejora cuando se realizan ambas.

La ecografía transvaginal detecta fibromas más pequeños que la ecografía transabdominal. Un técnico calificado puede detectar fibromas de hasta 5 mm con ecografía transvaginal.

Imagen de resonancia magnética (RM)

La RM suele utilizarse como segunda opción diagnóstica si el médico no está seguro del tipo de masa pélvica que tiene la paciente.

La RM es un procedimiento más costoso que la ecografía; sin embargo, es más sensible, y tiene la capacidad de detectar fibromas en el 80 a 95% de los casos.

Por otra parte, la resonancia magnética puede distinguir entre miomas submucosos, intramurales y subserosos, lo cual es importante para tomar futuras decisiones de tratamiento.

Sonohisterografía Infusión Salina

La sonohisterografía de infusión salina se utiliza ocasionalmente con fines de diagnóstico para complementar la ecografía o la RM.

En este procedimiento, se inyecta en el útero una solución salina estéril para expandirlo, y permitir imágenes más claras de los crecimientos uterinos, que se obtienen por ultrasonografía.

La calidad de las imágenes depende de la expansión uterina lograda y, que es proporcional a al malestar asociado que la paciente puede tolerar.

Esta prueba se puede realizar si una mujer tiene sangrado menstrual excesivo o si las pruebas de ultrasonografía son normales.

Histeroscopia

La histeroscopia se realiza insertando un pequeño instrumento iluminado llamado laparoscopio en el útero para obtener una visualización directa.

El médico inyecta solución salina o gas de dióxido de carbono en el útero para permitir la expansión y el examen a través del laparoscopio.

La histeroscopia puede ser diagnóstica y / o quirúrgica, ya que se puede realizar una biopsia, y algunos fibromas pueden eliminarse quirúrgicamente durante el procedimiento.

Hemograma

Debido a que el sangrado excesivo causado por la miomatosis uterina puede resultar en anemia ferropénica, el medico puede solicitar un hemograma completo (CBC) para analizar el número de glóbulos rojos.

Los síntomas de la anemia ferropénica incluyen:

  • Fatiga
  • Piel pálida
  • Debilidad
  • Dificultad para respirar
  • Dolor en el pecho
  • Dolor de cabeza

Otras pruebas diagnosticas

Otras pruebas pueden incluir:

  • Prueba de embarazo
  • Frotis de Papanicolaou cervical
  • Velocidad de sedimentación de eritrocitos y
  • Análisis de sangre oculta en heces

Tratamiento Medico

El tratamiento convencional de la miomatosis uterina se puede abordar médicamente o quirúrgicamente.

Medicamentos

Agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina

Medicamentos como el Leuprolide (Lupron) y la Nafarelina son opciones no quirúrgicas para el tratamiento de los fibromas uterinos

Ellos inhiben la producción de estrógeno y progesterona, lo que resulta en la disminución del tamaño de los fibromas.

Los agonistas de la GnRH pueden ser prescritos para reducir los fibromas antes de una histerectomía o miomectomía, ya que parecen mejorar los resultados y pueden permitir que más pacientes se sometan a una histerectomía vaginal menos invasiva en lugar de un procedimiento abdominal.

Los efectos secundarios de los agonistas de la GnRH son similares a los síntomas y complicaciones que pueden acompañar a la menopausia:

  • Sofocos
  • Sequedad vaginal y
  • Pérdida de densidad ósea

Debido a sus efectos en el sistema óseo se recomienda que los agonistas de la GnRH sólo deben usarse para el tratamiento a corto plazo de la miomatosis uteria, menos de seis meses.

Los efectos secundarios de los agonistas de la GnRH son reversibles y los fibromas tienden a regresar a su tamaño de pretratamiento aproximadamente seis meses después de la interrupción del fármaco.

Terapia de estrógeno y progestina

Los estrógenos y progestinas (fármacos sintéticos de tipo progesterona) se combinan comúnmente en píldoras anticonceptivas orales.

A menudo son una terapia de primera línea para pacientes con síntomas de sangrado excesivo asociados con fibromas uterinos.

Sin embargo, no reducen el tamaño del fibroma. De hecho, los estrógenos y las progestinas pueden estimular el crecimiento de los fibromas.

Por lo tanto, los anticonceptivos orales deben ser utilizados con precaución en pacientes con síntomas causados por fibromas grandes.

Ácido tranexámico

El ácido tranexámico (Lysteda) estabiliza los coágulos sanguíneos y se prescribe frecuentemente para prevenir el sangrado menstrual excesivo en las mujeres con fibromas uterinos que quieren mantener su fertilidad y no pueden tomar anticonceptivos orales.

Es un fármaco bien tolerado que funciona causando la formación de coágulos de sangre en los fibromas, lo que resulta en la muerte de las células fibroides y la eventual regresión de los fibromas.

Esto puede causar efectos no deseados como:

  • Dolor pélvico
  • Náuseas
  • Fatiga y
  • Fiebre

Fármacos anti-inflamatorios no esteroideos

Los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como ibuprofeno (Advil) o Naproxeno (Aleve), se prescriben comúnmente para reducir el dolor asociado con fibromas.

Los AINE también pueden reducir el sangrado menstrual en un 30 a 40%.

Las mujeres con sangrado menstrual abundante pueden tener niveles anormales de prostaglandina en su tejido endometrial. Los AINE, pueden mitigar el sangrado uterino modulando estos niveles de prostaglandina.

Una revisión de 17 ensayos controlados aleatorios encontró que los AINEs eran más eficaces que el placebo, pero menos eficaces que el ácido tranexámico para reducir el sangrado menstrual excesivo.

Los AINE reportados como eficaces para el sangrado menstrual abundante incluyen el Ibuprofeno, El Ácido mefenámico (Ponstel) y el Naproxeno.

Procedimientos y cirugía

Procedimientos mínimamente invasivos

Los procedimientos mínimamente invasivos incluyen la embolización de la arteria uterina, ablación endometrial y cirugía de ultrasonido enfocado por resonancia magnética.

Procedimientos quirúrgicos

Los procedimientos quirúrgicos solo se tienen en cuenta cuando los anteriores han fallado o no es viable su realización. Estos incluyen la histerectomía y la miomectomía.

Morcelación eléctrica laparoscópica

La cirugía uterina laparoscópica realizada con un morcelador de potencia se ha comercializado como un prendimiento de última tecnología para realizar una histerectomía o miomectomía no invasiva; porque la incisión más pequeña pone a la paciente en menos riesgo de pérdida de sangre o infección y generalmente tiene un tiempo de recuperación más corto.

Nota importante sobre la Morcelación eléctrica laparoscópica

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA por sus siglas en inglés) emitió una advertencia en el 2014, sobre los peligros este procedimiento; que implica la trituración del tejido uterino en pedazos más pequeños para que pueda ser eliminado a través de cirugía laparoscópica.

La FDA estima que alrededor de 1 de cada 350 mujeres sometidas a una histerectomía o eliminación de fibromas tiene un tipo insospechado de cáncer llamado sarcoma uterino.

Si un cirujano realiza morcelación en estas mujeres, existe el riesgo de que el procedimiento disemine el tejido canceroso dentro del abdomen y la pelvis de la paciente.

La propagación de dicho tejido canceroso insospechado puede empeorar significativamente la supervivencia a largo plazo de la paciente.

Los doctores no son conscientes del cáncer porque según la FDA, no existe un método confiable para predecirlo.

Esto deriva en la importancia de preguntar a su médico si durante el procedimiento quirúrgico se va a usar un morcelador y cuál es la mejor opción en su caso particular.

Terapias naturales

Cambios en el estilo de vida y la dieta

Dieta

Consumir mayores cantidades de verduras, frutas y productos lácteos con énfasis en alimentos con bajo índice glucémico

Varios estudios epidemiológicos han analizado las asociaciones entre los factores dietéticos y el desarrollo fibroide.

Las mujeres que consumen mayores cantidades de verduras, frutas y productos lácteos parecen tener un menor riesgo de desarrollar fibroides, mientras que las mujeres que consumen más carne, jamón, u otras carnes rojas, pueden tener un mayor riesgo de desarrollar miomatosis uterina.

También parece ser que el índice glucémico tiene relación con el desarrollo de miomas.

El índice glucémico o índice glicémico (IG) es un sistema que cuantifica la capacidad de un alimento para elevar al azúcar en sangre (respuesta glucémica) y sirve para determinar la calidad de los distintos carbohidratos contenidos en los alimentos.

La carga glicémica es una medida que se logra multiplicando el índice glucémico de una porción de alimento por los gramos de carbohidratos que contiene.

Un análisis realizado en más de 21 000 mujeres afroamericanas informó que las personas con un índice glucémico superior o la carga glucémica pueden tener un riesgo ligeramente mayor de desarrollar fibromas.

Y otro análisis adicional encontró que las mujeres afroamericanas menores de 35 años con una dieta con una alta carga glucémica, también tenían un mayor riesgo de fibromas uterinos

Ejercicio

Haga ejercicio por lo menos siete horas por semana

Las mujeres que hacen ejercicio parecen tener un menor riesgo de desarrollar fibroides.

Un patrón de dosis-respuesta es evidente, de tal manera que las mujeres que se ejercitan 7 horas o más por semana, tienen una reducción de riesgo más significativo que aquellas que se ejercitan 2 horas o menos por semana.

Los efectos del ejercicio sobre el crecimiento de los fibromas pueden deberse a la pérdida de grasa corporal.

Los estudios han demostrado que las mujeres se ejercitan y reducen su grasa corporal en más del 2%, tienen niveles reducidos de testosterona, estrona y estradiol.

El ejercicio también reduce los niveles de insulina y factores de crecimiento insulínico (IGFs). Estos efectos combinados pueden disminuir significativamente el riesgo de desarrollar miomatosis uterina.

Intervenciones Integrativas

Té Verde y EGCG: Se encontró que el galato de epigalocatequina (EGCG), un polifenol encontrado en el té verde, reduce significativamente el volumen y los síntomas del fibroma.

Vitamina D: Las mujeres con menores niveles séricos de vitamina D tienen más probabilidades de desarrollar fibromas uterinos.

Curcumina: Se ha demostrado que la curcumina inhibe el crecimiento de las células fibroides.

Extracto de Cimicifuga racemosa (Black Cohosh): Se ha encontrado que el Cohosh negro ayuda a disminuir el tamaño de los fibromas en mujeres con síntomas de menopausia y fibromas.

Conozca las opciones del TRATAMIENTO ALTERNATIVO aqui

No tratar la miomatosis uterina constituye un riesgo?

En la mayoría de casos la miomatosis uterina no causa síntomas o problemas pero la condición no se puede dejar de tratar o por lo menos someter los fibromas a una estrecha observación.

El rápido crecimiento de un fibroma es una razón de más para mirar con mayor cuidado, ya que se puede tratar de una rara formación cancerosa denominada leiomiosarcoma que suele ser un tumor de rápido crecimiento y no se diferencia de un fibroma benigno cuando se examina por ultrasonido, resonancia magnética u otros estudios por imágenes.

Este tipo de tumor se produce en menos del 1% de los fibromas uterinos.

Otro riesgo de no tratar la miomatosis uterina cuando no presenta síntomas, es que en algunas ocasiones los miomas pueden crecer a un tamaño que eventualmente causaran síntomas significativos requiriendo de esta forma su extracción.

Si los fibromas crecen la cirugía para eliminarlos puede ser más difícil y arriesgada.

En otras ocasiones la miomatosis uterina, causa de abortos involuntarios recurrentes, si no se tratan la mujer será incapaz de sostener un embarazo.

Riesgos de la miomatosis uterina durante el embarazo

La miomatosis uterina se encuentra aproximadamente en el 10% de las mujeres en estado de embarazo.

Algunos estudios han demostrado un aumento de riego de complicaciones durante el embarazo en presencia de miomas, como:

  • Sangrado durante el primer trimestre
  • Desprendimiento de la placenta
  • Presentación de nalgas
  • Riegos de cesárea

El tamaño del mioma y su ubicación exacta en el útero pueden ser factores importantes que determinan si este va a provocar complicaciones obstétricas.


Literatura y soporte cientifico

Literatura y citas

Riesgo de leiomiomato uterino en relación con el consumo de tabaco, alcohol y cafeína en el Estudio de Salud de las Mujeres Negras [1]

En la actualidad, se han identificado pocos factores de riesgo modificables para el leiomioma uterino.

Las observaciones del presente estudio con respecto al consumo de tabaco y alcohol son consistentes con otro gran estudio prospectivo en los Estados Unidos ( Marshall et al. , 1998 ).

Son necesarios estudios futuros para evaluar si los hallazgos del Estudio de la Salud de la Mujer Negra (BWHS) para el consumo de cerveza, café y cafeína pueden ser replicados.

Dado que las asociaciones son modestas y la prevalencia de estos factores de riesgo bajos, es poco probable que expliquen una gran fracción de la carga de la enfermedad entre las mujeres negras de EE.UU.

Ingesta de frutas, hortalizas y carotenoides en relación con el riesgo de Leiomiomas uterinos. [2]

Abstracto

FONDO:

Las mujeres negras de Estados Unidos tienen tasas más altas de Leiomiomas uterinos (UL) y menores ingestas de frutas y verduras que las mujeres blancas.

No se ha estudiado si la ingesta de frutas y verduras está asociada con la UL en mujeres negras.

OBJETIVO:

Se evaluó la asociación de la ingesta dietética de frutas, hortalizas, carotenoides, folato, fibra y vitaminas A, C y E con UL en el Estudio de Salud de Mujeres Negras.

DISEÑO:

En este estudio de cohortes prospectivo, seguimos a 22.583 mujeres pre menopáusicas para el incidente UL (1997-2009).

La dieta se estimó mediante el uso de cuestionarios de frecuencia alimentaria en 1995 y 2001.

La regresión de Cox se utilizó para obtener tasas de incidencia (IRR) e IC del 95% para la asociación entre cada variable dietética (en quintiles) y UL.

RESULTADOS:

Hubo 6627 casos incidentes de UL diagnosticados por ultrasonografía (n = 4346) o cirugía (n = 2281).

La ingesta de frutas y hortalizas se asoció inversamente con UL (≥4 en comparación con <1 porción / d, IRR: 0.90; IC del 95%: 0.82; 0.98; P-tendencia = 0.03).

La asociación fue más fuerte para las frutas (≥ 2 porciones / día en comparación con <2 porciones / semana, IRR: 0,89, IC del 95%: 0,81, 0,98, P-tendencia = 0,07) que para las verduras (≥2 porciones / 4 porciones / semana: IRR: 0,97, IC del 95%: 0,89, 1,05, tendencia P = 0,51).

La ingesta de cítricos se asoció inversamente con UL (≥ 3 porciones / semana en comparación con <1 porción / mes: TIR: 0,92, IC del 95%: 0,86, 1,00; tendencia P = 0,01).

La asociación inversa para la vitamina A dietética (superior en comparación con los quintiles inferiores: IRR: 0,89, IC del 95%: 0,83, 0,97, tendencia P = 0,01) parecía estar impulsada por la vitamina A preformada (fuentes animales) no provitamina A (frutas y vegetales).

La UL no se asoció materialmente con la ingesta dietética de vitaminas C y E, folato, fibra o cualquiera de los carotenoides, incluido el licopeno.

CONCLUSIÓN:

Estos datos sugieren un riesgo reducido de UL entre las mujeres con una mayor ingesta dietética de fruta y vitamina A preformada.

Asociación de actividad física con el desarrollo de leiomioma uterino [3]

Abstracto

OBJETIVO:

La relación entre actividad física y los miomas uterinos (fibromas) ha recibido poco estudio, pero el ejercicio es protector para el cáncer de mama, otro tumor mediado hormonalmente.

DISEÑO:

Las participantes en este estudio fueron seleccionadas aleatoriamente entre los miembros de un plan de salud con sede en Washington, DC, de 35 a 49 años (734 afroamericanas, 455 blancas) inscritas entre 1996 y 1999.

El estado de la miomatosis uterina se basó en la ecografía de cribado.

La actividad física se basó en preguntas detalladas durante la entrevista.

RESULTADOS:

La regresión logística con ajuste para el índice de masa corporal y otros factores de riesgo mostró que las mujeres en la categoría más alta de actividad física eran significativamente menos propensas a tener fibromas (odds ratio = 0,6, intervalo de confianza del 95% = 0,4, 0,9 para el más alto vs. categoría (equivalente a aproximadamente> o = 7 horas / semana vs <2 horas / semana)).

Se evidencio un patrón dosis-respuesta que se observó cómo tendencia significativa tanto para las mujeres afroamericanas como para las blancas.

Un análisis Bayesiano multiestado indicó que el ejercicio se asoció con el inicio del tumor más fuertemente que con el crecimiento del tumor.

Cuando se excluyeron los datos de las mujeres que informaron sobre los principales síntomas relacionados con los fibromas, los resultados permanecieron prácticamente inalterados, lo que sugiere que la asociación observada no puede atribuirse a la causa inversa (fibromas que previenen el ejercicio).

CONCLUCIONES:

Los autores concluyeron que el ejercicio regular podría ayudar a las mujeres a prevenir los fibromas. Los resultados se mantuvieron esencialmente sin cambios, lo que sugiere que la asociación observada no se puede atribuir a la causalidad inversa (fibromas prevención del ejercicio).

Soporte Cientifico

[1] Wise LA. Risk of uterine leiomyomata in relation to tobacco, alcohol and caffeine consumption in the Black Women’s Health Study. Human Reproduction. 2004;19(8):1746-1754. doi: 10.1093/humrep/deh309<

[2] Wise LA, Radin RG, Palmer JR, Kumanyika SK, Boggs DA, Rosenberg L. Intake of fruit, vegetables, and carotenoids in relation to risk of uterine leiomyomata. American Journal of Clinical Nutrition. 2011;94(6):1620-1631. doi: 10.3945/ajcn.111.016600

[3] Baird DD, Dunson DB, Hill MC, Cousins D, Schectman JM. Association of Physical Activity with Development of Uterine Leiomyoma. American Journal of Epidemiology. 2006;165(2):157-163. doi: 10.1093/aje/kwj363

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